octubre 27, 2012

Vigilia



Una vez más,
vagando en la absurda comenzó del recuerdo,
el desliz de sus ojos dentro de mis párpados,
tan sólo para encontrar el lugar donde las esculturas pasean
y los gigantes duermen casi moribundos.

Tan mala idea como soñar con los ojos abiertos,
dormir con los dedos cruzados,
esperar con la almohada en la cara
o dejar de fumar por falta de latidos.

Nuevas vigilias de ojos dorados,
seguidas de terapias de cielos marrones,
reflejos sentados en el aula,
tartamudeos de rabia y decepciones.

Uno, dos, tres respira
Uno, dos, tres húndete
Uno, dos, tres recuerda
Una, dos, tres pastillas
Uno, dos, tres regresa
Uno, dos, tres despierta
y acércate a la cornisa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario