Bowie: el alien de muchos humanos

Después de leer 'Juliet, Naked' de Nick Hornby durante mucho tiempo pensé en la posibilidad de ese instante que llegó en el 2016, sin embargo nunca consideré escribir como Duncan un largo artículo previendo la muerte de su ídolo Tucker Crowe, me hería e incomodaba demasiado pensar en la mortalidad de David Bowie. Aunque el hombre de 'Modern Love' es el recuerdo más lejano que tengo, mentiría al decir que el canario fue el primer instante, en realidad, como muchos mi gusto inició con unas marionetas y un bonche de malas canciones, como diría Anton Newcombe, uno ama a Bowie desde que tiene 6 años (o 10 aproximadamente), pero algunos dejamos atrás a Jareth para adentrarnos en sus diferentes personajes y empezamos a adorar al alien.

Podríamos partir de la fascinación de David Bowie por la ciencia ficción, con una recopilación de momentos en los que mencionó el espacio o insinuó que venía de otro planeta; después presentar cada personaje que inventó y tal vez tratar de eliminar la etiqueta de “camaleón” de un tipo que durante 69 años se exhibió sin camuflarse ya que era la sintesis cultural de diversas épocas, sin embargo después de ver 'The Last Five Years' cualquier línea se perdió con la última broma... David Jones tenía gases. A final de cuentas era humano y así lo observamos en la siguiente selección de canciones.

El canario: 'Modern Love'
Aparece a cuadro un tipo de cabello amarillo canario, lo sigue un público fascinado por cada instante que es guiado por el saxofón, aquel instrumento que pocas veces tocó cuando era famoso pero que fue su primera compañía mientras coleccionaba discos de jazz, sin embargo en ese vídeo en particular solo es un acento que vibra en el oído de forma tan distintiva como su traje sumamente amarillo. 'Modern Love', el miedo a la evolución, la idea de que entre más cambian las cosas, todo sigue igual.





Major Tom regresa: 'Blackstar'
El miedo al momento que no cambia, similar al de la anterior canción, la constante en la vida del personaje Bowie, pero en este caso sostiene una vela. Una canción tan difícil como el resto del disco, sobre todo si lo absorbemos como los últimos meses de su vida, sin embargo es el regreso del saxofón del origen de su gusto musical y al mismo tiempo la continuación de muchos conceptos. Alguien había buscado al Major Tom, ese mismo que había regresado y era medio junkie, ahora lo encontramos pensando en lo que sucedió el día que murió y se descubre en el espacio nuevamente a través del vídeo, concebido a la par de la canción.





El junkie del cuarto azul: 'Sound and Vision 2013'
El duque blanco había llevado demasiado lejos sus abusos, aquel actor finalmente se había resquebrajado. En la versión original de 'Low' a David Bowie le urgía aislarse en un cuarto sin ventanas, dejarse iluminar por una luz sanadora, esperando el don del sonido y la visión que años después le haría apreciar tanto el recuerdo de Berlín en 'The Next Day'. La misma canción fue evolucionando en diferentes versiones (incluída la omnidireccional de Beck), la última apareció hace tres años como parte de un comercial de Sony, parte de la toma original pero destaca el sonido juguetón del que recuerda el escape de excesos de Estados Unidos con Iggy Pop y Lou Reed con el “azul, azul... azul eléctrico”.





El enamorado del fin del mundo: 'Five Years'
Dos documentales sobre la vida de David Bowie giran alrededor de ese periodo de tiempo, incluso Darby Crash de The Germs sustentó su existencia bajo ese concepto, aunque su mente punk entendió live fast die young por medio de Ziggy Stardust. El plan de vida que surge alrededor de una malteada nos lleva a la confirmación de que pronto nos extinguiremos, descubrimos que en ningún otro momento necesitamos de tanta gente.





El crooner: 'Absolute Beginners' at the Beeb
Tenía una novia que adoraba tanto a Scott Walker como a Jacques Brel, por obvias razones David Jones secretamente los detestaba. La relación no duró una eternidad, pero dejó muchos patrones épicos en la voz de Bowie, además de la teatralidad y el pop barroco que se convirtieron en su propia marca en el cover de 'Sorrow', 'Slow Burn' y 'Life on Mars?', pero esa mezcla no sería nada sin el agregado de la influencia del jazz en su historia. Ese tono no lo encontramos en la versión original de la película de Jilian Temple, el crooner pop mezcla Elvis y Sinatra al mismo tiempo aparece hasta años después At The Beeb, “el resto puede irse al infierno” con la aparición del saxofón.



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